Vivir “empepado” o “empastillado”… es una realidad cada vez más preocupante en nuestro país.

Tres veces más que el consumo de la pasta base y casi el doble que la cocaína, el uso de tranquilizantes es una realidad que va en aumento, las cifras indican que 138 mil chilenos son potenciales adictos a estos fármacos, estudios anteriores nos indican que el 10% de las chilenas toman psicofármacos en forma regular con prescripción médica, en cambio, sin la indicación de un especialista, tanto hombres como mujeres lo consumen por igual.

Uno de cada tres chilenos se declara muy estresado, la Dra. Katherina Llanos, vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Salud Mental, indicó que todos debemos enfrentar una cuota de estrés diario, si esto se lleva prolongado en el tiempo sin darle una prestancia fisiológica al organismo, efectivamente hay personas que son más vulnerables a trastornos ansiosos y a trastornos depresivos.

17, 2% de la población mayor a 15 años, ha presentado síntomas depresivos (encuesta nacional de salud).

Los especialistas aclaran que tener un tratamiento con fármacos, aunque sea de por vida, no es un problema, eso si se mantiene la supervisión médica.

Dra. Llanos indica que la dependencia surge cuando se toman fármacos mal indicados, cuando las dosis no son las correctas y/o por tiempos que no corresponden.

Dentro de los psicofármacos, la benzodiacepinas o ansiolíticos, como clonazepam o lorazepam, al igual que los medicamentos para dormir o hipnóticos generan tolerancia después de un corto período, es decir, pierden su efecto, por lo que se tendrá que ir subiendo las dosis para mantener el efecto, generándose así la real adicción.

El Dr. Mariano Montenegro, director del servicio de prevención y rehabilitación de drogas y alcohol, expone que uno de los principales problemas de donde se accede a los medicamentos, automedicándose. En el traspaso de medicamentos entre familiares y amigos da paso al peligro de la adicción.

La Dra. Lina Ortiz, jefa de Psiquiatría de Clínica las Condes, menciona que el efecto de estos medicamentos es de inmediato, eso indica que de aquí a un tiempo más, dependiendo de cada persona, ese medicamento va a dejar de tener efecto. Las benzodiacepinas nos son medicamentos para tratar los efectos del sueño en general, no es buena idea dormirse con clonazepam, lo que la gran parte de la población hace, ya que su efecto es sedante y las benzodiacepinas generan una degeneración del sueño, es decir, una calidad de sueño que no es buena.

¿Se puede evitar el uso de tranquilizantes?

La Dra. Llanos indica que hay personas que van a ser más vulnerables y dada sus condiciones genéticas van a estar más propicias a enfermar y las personas menos vulnerables tendrán que revisar cómo están viviendo, el tipo de alimentación que están teniendo, si se dan espacio para el ejercicio, como se están relacionando con las personas que habitualmente interactúan.

Cuando la enfermedad ya está declarada, se aconseja tomar terapias complementarias para llevar  a cabo el tratamiento tal cual como lo indicó el especialista y no aumentar las dosis.

La Dra. Llanos hace mención a que las personas llegan a consultar cuando ya están enfermas, no llegan antes…no llegan a consultar como prevención cuando están pasando por alguna dificultad o como hacerlo para no estresarse tanto, ya sea en el trabajo o en el hogar.

La salud mental reconoce que los fármacos son indicados para tratar algunos tipos de trastornos, es una realidad que muchas personas los necesitan, pero su mal uso generan adicción y problemas de memoria, entre otros. La realidad país es que existe un alto consumo de tranquilizantes, por un lado está la pregunta si cada uno es capaz de hacerse cargo de su salud mental y por otro lado es si el estado es y el sistema público responde a esta necesidad.