ENTREVISTA: Raúl Riquelme, psiquiatra:
Perversiones y parafilias
Domingo 18 de Enero de 2004
Óscar Contardo

Tras un año de intenso bombardeo de prácticas sexuales anómalas, damos un vistazo al concepto que las engloba. Se trata de las parafilias, todas esas manías sobre las que interrogamos al psiquiatra Raúl Riquelme, uno de los editores del recién lanzado libro "Trastornos de personalidad".

Óscar Contardo

"Del uso de la vara en la cosa venérea y en el oficio de los lomos y las riñonadas". Así se llama la obra considerada el primer intento por sistematizar la manía de mezclar placer y azotes.

El tratado es de 1600 y lo escribió un doctor alemán, Meibom, quien indicaba que "los azotes debían aplicarse en las nalgas, porque de esta manera se transmitía calor a las zonas productoras de semen". Las especificaciones sobre las bondades de un buen chicotazo en el momento indicado se transforman entonces en una especie de receta para un mejor desempeño sexual. Masoquistas había incluso antes de Masoch, cuando las sacerdotisas le recomendaban a Encolpio en el "Satiricón" procedimientos contra la impotencia, que in-
cluían flagelación de ortigas y ortopedias fálicas hechas de cuero. Todo esto sería un anecdotario que podría sonar hasta simpático de no ser porque 2003 le puso a los chilenos las perversiones más insólitas en las narices por un buen tiempo.

De una manera nunca antes vista, se hablaba de sexo, golpes, niños y fluidos a la vez, con detalle, a toda hora y a toda plana.

Aclarar términos:

Las perversiones sexuales por primera vez descritas y sistematizadas por Freud en "Tres ensayos de Teoría Sexual", en 1905, eran tema de sobremesa para la familia chilena. Pedofilia, coprofagia y sadomasoquismo se integraron al lenguaje con mayor o menor grado de confusión respecto de qué se trataba. El psiquiatra Raúl Riquelme, coeditor junto a Alex Oksenberg de Trastornos de personalidad, recuerda cómo se han confundido conceptos legales como abuso de menores, con categorías médicas como pedofilia o se han sugerido tratamientos de castración inmediata. Lo que actualmente se denominan parafilias y que en psiquiatría clásica y sicoanálisis fueron llamadas aberraciones o perversiones sexuales, fueron definidas por Freud como entidades clínicas en las que la libido pregenital "se ha independizado de su eventual fin" o, como lo explica en términos simples el doctor Riquelme, "el acto sexual no respeta la meta sexual".

- Desde las definiciones dadas por Freud a las categorías actualmente en uso (ver recuadro) ha pasado un siglo. ¿Ha habido transformaciones en la manera de abordar el tema?

"Creo que los cambios culturales han modificado un poco la manera en que estos cuadros se presentan. La conceptualización que tenemos ahora de estas perversiones es que se dan en una patología generalmente mayor. Es decir, aparecen dentro de una enfermedad psiquiática con alteraciones del control de impulso o a veces en un cuadro psicótico o a veces en un trastorno grave de la personalidad".

- Esto es importante, porque generalmente cuando se habla de pedofilia o masoquismo se habla como si esta conducta en sí fuera un diagnóstico...

"Las parafilias son un síntoma y este síntoma está en un contexto sociológico y psicológico, es decir, se da en una persona que tiene alguna cantidad de alteraciones de variado tipo, que van de mayor a menor gravedad. Es un síntoma que hay que analizarlo en el contexto en donde aparece. Por ejemplo en un abusador puede descubrirse un sujeto sádico pero que fue muy sádicamente abusado de niño. Entonces ese contexto sociológico condicionó ese sadismo en ese sujeto. O puede aparecer en una persona con juicio de realidad, perfectamente responsable de sus actos. Puede surgir en un individuo con graves trastornos de la personalidad, en donde hay alteraciones de la sexualidad o se puede dar en un sujeto psicótico, o en un estado psicótico".

- ¿Desde el punto de vista legal eso debe tener distintas consecuencias?

"Claro. Una persona psicótica o en estado psicótico no sería responsable desde un punto de vista jurídico. Pero la responsabilidad penal es otro asunto, porque puede suceder que un parafílico satisfaga su perversión privadamente sin tener que hacerle daño a otra persona. Un fetichista, por ejemplo, a no ser que irrumpa en la propiedad privada o dañe a alguien para conseguir determinada prenda, no incurre en ningún delito. Cada conducta parafílica debe verse en su contexto psicológico. Es un síntoma médico psicológico. No se puede hacer con eso un juicio desde el punto de vista judicial ni una generalización de que todos los parafílicos cometen delito, o que todas las personas que cometen parafilia no tienen responsabilidad legal, pues sólo se exceptúan los que han cometido estos actos en estado psicótico. Si hay mutuo consentimiento y no existen menores involucrados en estos actos parafílicos no hay una situación delictiva".

- Cuando no se trata de casos policiales y la perversión es consentida entre adultos, ¿esos casos llegan al psiquiatra?

"No, generalmente no. Generalmente llega el abusado, la víctima, a veces escondiendo esta victimización. O llega el sádico en los casos en que es traído en estado de gran exacerbación de su sadismo cuando ha dejado algún herido. Se trata de asuntos que se mantienen a escondidas, o también las víctimas son amenazadas crónicamente para que no hagan la denuncia".

- ¿La droga y el acohol potencian estas conductas?

"Potencian el descontrol de impulsos, sin duda. Algunos sujetos pueden cometer actos parafílicos a propósito del descontrol de impulsos generados por consumo de droga".

- Más allá de intensificarlos, ¿pueden crearse estos síntomas a partir del consumo de droga?

"No. Lo que creo es que con droga aparece el descontrol de impulsos. Hay que tener una cierta condición, una cierta tendencia que con las drogas se exacerba. No es tan fácil que aparezca una parafilia de la nada".

- El énfasis que se pone en la pedofilia ¿es porque es más común que otras parafilias?

"No. Lo que sucede es que constituye un delito grave. El fetichismo, por ejemplo, no llega a la justicia".

- ¿Qué tratamiento pueden tener estos síntomas?

"El tratamiento psicoterapéutico consiste en analizar con el sujeto lo destructivo que le resulta su perversión. Esto es muy difícil. Muchos de ellos lo hacen en situaciones de descontrol de impulsos, para lo que existen medicamentos. Se ha planteado hacer tratamientos hormonales, pero se ha visto que esto no tiene ningún sentido".

Extraño y compulsivo:


HAY FORMA Y FORMAS.-
"Las parafilias son un síntoma, y este síntoma está en un contexto sociológico y psicológico, es decir, se da en una persona", sostiene el doctor Riquelme.
El Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales (DSM, en sus siglas en inglés), elaborado por la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, es el de mayor influencia en Latinoamérica y Chile. En la cuarta versión del DSM, los desórdenes mentales son agrupados en 16 clases mayores. Una de esas clases correponde a los Desórdenes Sexuales y Trastornos de Identidad de Género. Dentro de esta clasificación de Trastornos Sexuales se encuentran las parafilias, que son caracterizadas por un intenso y recurrente impulso sexual, fantasías o conductas que involucran objetos, actividades o situaciones inusuales que se mantienen por un período de al menos seis meses, y que provocan perturbación clínicamente significativa o impedimento para desenvolverse en el ámbito ocupacional y social.

Para algunos individuos, las fantasías o estímulos parafílicos son la única manera de lograr estimulación erótica; en otros casos las preferencias parafílicas son episódicas, mientras que otras personas, a la vez que se estimulan a través de estas preferencias, son capaces de funcionar sexualmente sin ellas. En contraste con las Disfunciones Sexuales (aversión sexual, disfunción eréctil), asociadas a un decrecimiento de la actividad sexual, las parafilias están vinculadas a un incremento de ella, frecuentemente acompañada por características impulsivas o compulsivas.

Las actividades parafílicas se mueven en torno a fantasías, urgencias o comportamientos que son considerados inusuales o francamente desviados y generalmente involucran objetos no humanos o animales; humillación o sufrimiento del sujeto o de su pareja; o de otro individuo sin su consentimiento, incluyendo niños. El DSM clasifica a su vez las parafilias en dos ramas. Las típicas: fetichismo, exhibicionismo, travestismo, voyeurismo, zoofilia, masoquismo sexual, sadismo y pedofilia. Además están las parafilias atípicas que incluyen la coprofilia y urofilia (relacionadas ambas el placer obtenido a través de la orina y las materias fecales); el frotteurismo (frotación de genitales contra otras personas en lugares con aglomeraciones); la clismafilia (el placer sexual a través de la realización de enemas); necrofilia; escatología telefónica (a través de llamadas eróticas). Desde la sistematización dada por Freud de las parafilias hay algunas que han dejado de ser consideradas como tales como la masturbación, la homosexualidad (actualmente considerada una orientación no una patología) y la gerontofilia o relaciones con adultos mayores, cuya categorización como perversión es considerada en la actualidad como una discriminación contra la tercera edad.

Trastornos de personalidad:

Los doctores Raúl Riquelme y Alex Oksenberg son los editores de "Trastornos de Personalidad: hacia una mirada integral" (De. Sociedad Chilena de Salud Mental). El libro reúne a 50 especialistas, quienes aportan distintas miradas teóricas y terapéuticas al tema de los trastornos de la personalidad.

"Ésta es la primera vez que se hace una publicación integradora de todas las miradas", explica el doctor Riquelme, y señala que entre un 6 y un 22 por ciento de la población se ve afectada por algún trastorno de la personalidad. Entre los autores incluidos se cuentan Rafael Parada, León Gomberoff, Fernando Lolas, Andrés Heerlein, Hernán Silva y Otto y Paulina Kernberg.

FICHA

Raúl Riquelme V.

Médico psiquiatra y piscoanalista de la Universidad de Chile. Profesor de psiquiatría y psicopatología de la Universidad Andrés Bello.

American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense
de Psiquiatría):

www.psych.org

Fuente:
www. emol.com

 

 


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